Construí la app
que me hubiera gustado tener.
Objetivo 2h48 — recalculado tras mi 1h24 en el medio de Barcelona. Seguí el plan al pie de la letra durante 18 semanas. Pero el plan no veía mi carga real: gimnasio, boxeo cinco veces por semana, sueño irregular, estrés. Mi HRV llevaba semanas gritando sobrecarga. Nadie escuchaba.
A dos semanas: los dos tendones de Aquiles. El fisio me dijo que no fuera. Fui igualmente. 3h03:33. En la meta: nada. Ninguna emoción. Meses sin querer correr. Kallpa habría visto todo eso antes. Así que lo construí.
No un generador de planes. Una herramienta de control de carga.
Kallpa ve todo lo que haces — no solo tus salidas. El gimnasio, la bici, la natación: todo entra en tu carga semanal. Si un ritmo cambia, sabes por qué. Si una semana se aligera, también.
Sin caja negra. Sin plan que ignore la mitad de lo que haces en tu semana.